Trabajadores y jubilados del hospital PAMI en Hurlingham realizan un abrazo simbólico contra su cierre previsto para el 28 de mayo. Las autoridades lo llaman "traslado" a Ituzaingó, un centro colapsado y lejano para miles de pacientes locales.
La periodista Ale Moreira entrevista en vivo a manifestantes. Mabel afirma: "No queremos que cierre este hospital, es lo único que tenemos". Estela Maris denuncia que les niegan turnos y extienden fecha al 29 de mayo, pero el pánico persiste.
Carlos Aulet, vecino de 70 años en Hurlingham, lo define como la obra más importante local y acusa discriminación: "Nos echaron de todos lados, comemos arroz y pan, nos sentimos basura". Amenazan ocupar el hospital.
Jorge Alberto Luna critica el bono de 70 mil pesos insuficiente y traslado de equipos a privados. Mercedes denuncia achicamiento estatal que liquida servicios para jubilados como médicos de cabecera y farmacias.