Irán registró 1.639 ejecuciones en lo que va de 2026, la cifra más alta en 35 años según Irán Human Rights. El régimen intensifica la presión sobre la población desde el estallido de la guerra a fines de febrero.
La atención internacional se centra en el bloqueo del Estrecho de Hormuz y su impacto en el petróleo mundial, dejando desapercibidas las violaciones internas mientras la guerra agrava la situación.