Un reciente estudio científico destaca que el consumo regular de mate mejora significativamente la sensibilidad a la insulina y regula los niveles de lípidos en sangre, convirtiéndolo en un superalimento preventivo contra enfermedades crónicas como la diabetes.
La mateína activa el sistema nervioso central de forma sostenida, a diferencia de la cafeína del café que genera picos de ansiedad, ya que el mate se consume en cuotas durante media hora o más, modulando la liberación de energía.
El informe consolida al mate no solo como tradición cultural, sino como bebida con propiedades únicas para la salud metabólica y cognitiva, incentivando su ingesta cotidiana.