El Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó al viceministro de petróleo de Irak y tres líderes de milicias alineadas con Irán por explotar el sector petrolero iraquí para financiar actividades terroristas vinculadas a Teherán.
Las sanciones congelan activos en EE.UU. e impiden transacciones con ciudadanos y empresas norteamericanas. Esto se enmarca en la presencia de grupos chiítas en el gobierno iraquí, cuyo primer ministro es chiita pero no necesariamente alineado con terroristas.