Dos drones rusos impactaron en una instalación petrolera en la ciudad de Resetne, Letonia, a 40 kilómetros de la frontera rusa, causando daños en cuatro tanques vacíos y un incendio de 30 metros cuadrados extinguido por bomberos.
El incidente, sin víctimas mortales, generó gran tensión en la frontera oriental de la OTAN, con aviones militares de policía aérea báltica enviados al lugar y alertas a residentes para permanecer en casas; todas las escuelas locales cerraron.
Autoridades letonas reiteraron que no permiten uso de su territorio para ataques contra Rusia, recordando incidentes similares en marzo con drones ucranianos en países bálticos.