El sobrino de Diego Armando Maradona, conocido como Chino Maradona, afirmó en el programa que no cree que lo hayan matado intencionalmente, aunque reconoce mala praxis médica y culpa de los tratantes, dejando la decisión final a la justicia.
Chino relató sus últimos contactos vía su madre Rita Maradona, miedo por la operación del hematoma subdural, distanciamiento por Rocío Oliva y Matías Morla, quien gestionaba negocios y le impidió volver al entorno de Diego en Roma pese a su buen estado anterior.
Criticó la falta de familia en los últimos días, describiendo la casa como cárcel donde no dejaban entrar a hermanas ni a él, y lamentó no haber insistido en visitarlo. Panelistas debatieron dolo eventual, plan criminal y ausencia de cuidado, con opiniones divididas sobre intención homicida.
Chino defendió a su madre de acusaciones de olvidar en testimonio, reveló apodo cariñoso "Tiburón" para Diego y negó filtraciones telefónicas en tiempos pasados.