El periodista Diego Cabot lleva más de 10 horas declarando en la causa Cuadernos como testigo, sometido a un interrogatorio exhaustivo por la defensa como si fuera acusado, intentando revelar fuentes y quebrarlo por agotamiento en una estrategia planeada desde el kirchnerismo.
Intentaron desacreditar los cuadernos como fotocopias, pero la Justicia validó la prueba; ahora buscan denunciarlo civilmente y atacar su documental en La Nación. La causa analiza 700 hechos con 34 presuntos sobornos, acusando a Cristina Fernández de Kirchner como jefa de asociación ilícita, con temor a 15 años de prisión por el 90% de la obra pública.
Panelistas denuncian la "carnicería" permitida por jueces Enrique Méndez Signorini, Fernando Canero y Germán Castelli, contrastando con declaraciones cortas de arrepentidos como Ricardo Jaime (45 minutos). Todos los arrepentidos ratificaron testimonios, validando datos de Cabot sobre chofer Centeno y registros.
Critican el proceso como operación de desgaste para beneficiar corruptos, exigiendo intervención judicial y medidas disciplinarias contra jueces por extender sesiones y permitir emboscada a denunciante.