El FMI proyecta que Brasil será la única economía latinoamericana en el top 10 mundial en 2026, alcanzando el octavo lugar con un PBI de 2,9 billones de dólares, superando a Italia, gracias a reformas, disciplina fiscal y sectores como energía, petróleo, agro y tecnología.
Bajo Lula, 8,7 millones salieron de la pobreza, aunque persisten 59 millones pobres y 9,5 millones en extrema pobreza. El desempleo cayó al 7,5% y el PBI creció 0,8% en el primer trimestre, liderado por agro (11,3%).
En elecciones de octubre, Lula empata técnicamente con Flavio Bolsonaro, hijo de Jair Bolsonaro, en un país polarizado entre PT, PL y neutrales. Lula va por su cuarto mandato pese a desafíos pasados.
Lula celebró el crecimiento en redes, impulsado por consumo y servicios.