Donald Trump y Luis Inácio Lula da Silva mantuvieron una reunión de más de dos horas a solas en la Casa Blanca, sin prensa inicialmente, pese a ser antagonistas en comercio, geopolítica e ideología. Hablaron de aranceles impuestos por Trump tras el proceso contra Jair Bolsonaro, tierras raras donde Brasil es segundo productor mundial clave para energía, tecnología y armamento, además de Irán, Cuba y TICs.
Ambos presidentes calificaron el encuentro como muy productivo. Lula enfatizó la importancia de que las dos mayores democracias de América se lleven bien y destacó ver a Trump sonriendo. Trump busca pie firme en explotación de tierras raras brasileñas.
El contexto incluye procesos electorales en Brasil, con Bolsonaro y su hijo cercanos a Trump, quien defendió a Bolsonaro y usó aranceles como respuesta a su prisión. Los conductores resaltaron el contraste ideológico entre los líderes de países clave en América.