La Cámara de Diputados de Brasil aprobó un proyecto de ley que amplía los poderes del Ejecutivo sobre tierras raras y ofrece incentivos al sector privado para explotar las vastas reservas del país, segunda mayor del mundo tras China.
La aprobación ocurrió víspera de la reunión entre Luis Ignacio Lula da Silva y Donald Trump en la Casa Blanca, donde el tema es clave ya que Brasil carece de capacidad para explotar estos elementos esenciales para turbinas eólicas, motores eléctricos y armamentos.
Empresas estadounidenses muestran interés creciente en Brasil como fuente alternativa a China, que domina el proceso de separación.