El histórico Bar Dorrego en San Telmo, esquina Defensa y Humberto Primo frente a Plaza Dorrego, reabre hoy sus puertas como sala de comidas tras estar cerrado por un tiempo. Nació en 1880 como almacén de ramos generales y conserva su espíritu tradicional, incluyendo la mesa donde Jorge Luis Borges tomaba café con Ernesto Sábato, inmortalizada en una pintura.
La periodista recorre el lugar destacando el piso original, la barra con grafitis de visitantes, el mármol antiguo, tulipanes, botellas y avisos de lomitos de épocas pasadas. Ariel Wills, responsable del lugar, explica que los clientes locales y turistas quedan fascinados por su atmósfera prehistórica y felicitan la reapertura, que genera empleo.
Se muestran las clásicas puertas vaivén, clientes disfrutando café y comidas, la bodega de jamones crudos propios en fermentación, cajoneras originales para productos como grasa, fécula y polenta, y latas antiguas. Probaron revuelto gramajo, tortilla española, picadita con vermucito propio y empanada, todo elogiado por su aroma y sabor.
El café cierra con terrón de azúcar cuadrado. El móvil enfatiza la magia de Buenos Aires y la conservación perfecta del mobiliario y detalles históricos.