El pastor predica del Salmo 103, donde David bendice a Jehová y no olvida sus beneficios, como perdonar maldades y sanar dolencias.
Explica que Jesús pagó el precio por todos los pecados, rescata del hoyo, corona de favores y misericordias, y sacia de bien para rejuveneceer como águila.
Enfatiza justicia para los que padecen violencia, y que Dios notificó sus caminos a Moisés e Israel. Advierte sobre la resurrección y preparación para ir al cielo.
Urge creer firmemente para recibir sanidad y salvación, citando que Jesús repite el perdón en San Juan 6.