El pastor relata el testimonio de una señora con ovario poliquístico diagnosticado sin cura por el médico, quien le recetó antibióticos fuertes que empeoraron su condición.
Tras asistir a una reunión, los quistes desaparecieron milagrosamente y resultó embarazada sin sentirlo, dando a luz a un bebé sano a los ocho meses, que ahora tiene casi un año.
Dios protegió al bebé de los antibióticos fuertes. El pastor enfatiza que Dios hace más de lo que pedimos y urge poner atención en la palabra de Dios.