Un frigorífico en Moreno ofrece 60 puestos de trabajo en blanco con sueldos de un millón a un millón trescientos mil pesos, pero miles de personas forman filas de 12 cuadras desde la madrugada, acampando con currículums para roles como carniceros, polleros, cajeros, limpieza y administrativos.
Marcelo Yarinova reportó que el dueño, Fernando, repartió más de 1500 choripanes y instaló baños químicos ante el aluvión inesperado. La cadena se expande en zona oeste y norte, tomando créditos pese al riesgo, mientras postulantes de todas las edades, desde albañiles hasta bachilleres en economía, aceptan cualquier puesto por necesidad extrema.
Personas como Kevin Lanzina, de 23 años con experiencia en facility, y mujeres buscando cajera o limpieza destacan la desesperación: muchos desempleados hace semanas o meses, amas de casa saliendo al mercado laboral porque "no alcanza la plata". La fila da vueltas a la manzana, reflejando la doble cara económica: empresa creciendo pero masa desesperada por empleo.