Federico, con discapacidad del 50% en la columna para abajo, adapta una bicicleta eléctrica a su silla de ruedas para repartir pedidos en Rappi por San Isidro y Vicente López. Inventó un sistema con aparato de ortopedia The Demon, recorre kilómetros diarios llevando McDonald's, pizzas y gaseosas, ya que su pensión de 350 mil pesos no le alcanza ni 15 días.
Antes vendía alfajores y ropa en Once, hizo curso de reparación de celulares sin salida laboral. La discapacidad complica entrevistas de trabajo, ya lo juzgan antes. Trabaja hace un mes y medio en la app, sin seguro ni cobertura para accidentes en vía pública.
Panel debatió si es admirable su esfuerzo o triste que deba exponerse así, criticando romanticismo de la pobreza. Destacaron que ni con gobiernos anteriores la pensión alcanzaba, pero urge laburo digno. Federico dijo que le gusta trabajar para no estar encerrado 24 horas.