En Luján, relatan la leyenda de la Virgen: llega al puerto de Buenos Aires y dos imágenes viajan en bueyes que se paran frente al sitio actual de la Basílica. El gaucho prueba sacar una y otra, quedando la segunda custodiada por el negrito Manuel.
La semana pasada cambiaron el manto a la Virgen, patrona de Argentina, reutilizando telas para manufacturas. El grupo peregrina tres cuadras hasta la Basílica bajo cielo despejado pese a alertas.