Las Islas Canarias enfrentan incertidumbre por posible escasez de queroseno que amenaza el turismo, pilar de 23 mil millones de euros anuales; aerolíneas advierten colapso en verano.
Hoteles llenos pese a guerra en Irán desviando turistas, pero reservas ralentizan por precios altos en alojamiento y comida. Locales protestan por falta de vivienda: alquileres subieron de 750 a 1.500 euros, expulsando trabajadores hoteleros.
Riesgo de cierre masivo como en pandemia si no llegan turistas; situación agrava precios y estrés en economía dependiente de visitantes.