Trabajadores del transporte público en el Alto, a 17 kilómetros de La Paz, bloquearon calles y rutas interdepartamentales para protestar por combustible de mejor calidad y carreteras en condiciones óptimas.
La protesta refleja la indignación social en Bolivia, donde la inflación se disparó, el déficit fiscal alcanza el 10% del PIB y hay escasez de combustible y dólares. La crisis surge del deterioro de las finanzas externas por caída en producción energética y exportaciones de gas.
Las reservas de divisas se agotaron, limitando la capacidad del Estado para suministrar dólares y defender el tipo de cambio oficial.