Más de la mitad de las familias argentinas no pudo cubrir la canasta básica alimentaria en abril, que ronda los 1.400.000 a 1.500.000 pesos, pese a desaceleración inflacionaria.
El 71,4% no llegó a la canasta básica alimentaria, el 52,8% recortó comidas eliminando cenas, el 11,4% bajó a una sola comida diaria, el 5% se quedó sin alimentos y el 32,1% pasó hambre. El 88% recurrió a préstamos para comprar comida.
Muchas dependen de ayuda estatal como AUH o planes, pero comedores y asignaciones están complicados con sueldos bajos incluso trabajando dos personas por familia.
Es un dato tristísimo que refleja sueldos paupérrimos y situación económica grave.