Verónica Ojeda, exesposa y madre de un hijo de Diego Armando Maradona, declaró en el juicio por su muerte en Tribunales de San Isidro que la habitación en la casa de internación domiciliaria era un desastre sucio con pelela, puerta incompleta sin privacidad y cocina al lado, inadecuada para un paciente postneurocirugía con problemas cardíacos y psiquiátricos por adicciones.
Ojeda relató visitas donde vio a Maradona cada vez peor, hinchado dos días antes de morir el 25 de noviembre de 2020 en el country San Andrés, con olores fuertes; su declaración se dividió en dos días por fallos técnicos de micrófonos, destacando carencias de la justicia como nulidad previa por jueza McIntosh y suspensiones. Acusó a Matías Morla, manager de Maradona, de manejar todo junto a Leopoldo Luque, Pedro Kosachov, Carlos Díaz psicólogo y otros.
El psicólogo Carlos Díaz, llegado vía Morla, explicó tratamiento adicciones desde 12 noviembre (13 días hasta muerte), visitas cada 2-3 días sin drogas/alcohol en cuerpo al fallecer, recomendó alejar familia por Zoom para evitar retroceso; su abogado Olmedo aclaró WhatsApps malinterpretados y estrategia de no responder preguntas aún. Se presentó audio grabado por Ojeda en reunión preexternación Clínica Olivos, más largo que uno previo, donde Alfredo Cae alertó gravedad y Luque insistió domiciliaria pese riesgos cardíacos/medicación psiquiátrica.
Panel critica lugar no apto (escaleras, biombo playroom sin baño), alejamiento familia, posible coautoría funcional, promoción por fama pese "gratuito"; mencionan prófugo secretario suministrando alcohol/marihuana en La Plata, causas paralelas contra Morla/Romando por maniobras económicas. Juicio con cruces, postergaciones, se extenderá.