En el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, los peritos forenses declararon que el cuerpo presentaba acumulación de agua en cerebro, corazón, pulmones y estómago, lo que indica un mínimo de 72 horas de retención de líquidos antes del fallecimiento a las 11:31.
Los panelistas destacaron que Leopoldo Luque, Agustín Cosachov y enfermeros conocían la gravedad del cuadro cardíaco, renal y hepático de Maradona, pero ignoraron pedidos de familiares como Verónica para internarlo y le dieron medicamentos contraindicados que complicaron su estado.
Se reprodujeron audios de Luque admitiendo ser el médico a cargo y desestimando visitas, mientras expertos explicaron que una intervención timely en terapia intensiva podría haberlo salvado, calificando el caso como crónica de muerte anunciada por negligencia.
El debate acusó a la familia y entorno de descuido, con interrupciones y cruces sobre responsabilidades, afirmando que si el juicio terminara hoy, todos los imputados estarían condenados por impericia médica grave.