La persona tenía cinco meses cuando los nazis ingresaron a París y nació en el sótano donde vivían.
Sus padres se salvaron durante la ocupación nazi en Colombia, aunque los niños no tenían derecho a ir al teatro ni al colegio.
En las plazas había carteles que prohibían la entrada a perros y judíos, y los nazis golpeaban puertas para entrar si no contestaban.
Las opciones para escapar eran pocas en esa situación.