Daniel Dimare, director de Rasti, cuenta que la empresa de 65 años se adapta importando plaquetas de Chile y desarrollando robótica para colegios bajo marca Magneo, además de productos corporativos para empresas como un gorila para Colapinto.
La fábrica en La Matanza tiene capacidad ociosa del 40-50% con 54 empleados, compiten con Lego y marcas chinas por contrabando vía Bolivia, mientras baja natalidad y pantallas impactan ventas de juguetes tradicionales, por lo que buscan adultos y teens.
Leonardo Piperno, empresario gastronómico con más de 44 locales de café, revela que el rubro está 20% abajo del potencial, consumo parado sin mejoras visibles, pero mantienen empleo sin despidos pese a crisis, con optimismo a largo plazo si aumenta el poder adquisitivo.
Ambos ven rumbo positivo en el país con medidas a futuro, pero piden más consumo para pagar básicos y gustos en esta transición económica.