El consumo interno mostró una caída del 2% en el IVA del mercado interno entre enero y abril, mientras el componente aduanero bajó un 23%, confirmando el estancamiento pese a discursos oficiales de récords.
En términos reales, ajustado por inflación, la recaudación de IVA neto 20/25 descendió un 8,5% respecto al año anterior, lo que implica menos ventas y transacciones comerciales en supermercados y comercios.
Esto refleja menos recursos para el gobierno, agravado por recortes permanentes, y contradice afirmaciones de Milei sobre picos de consumo, ya que los números muestran ventas mucho menores.