La agencia calificadora Fitch Ratings subió la nota de riesgo de Argentina de CCC a B menos, destacando mejoras en reservas, equilibrio fiscal, reformas económicas y reducción del déficit de cuenta corriente a cerca del 1%.
La decisión resalta el progreso externo y expectativas de financiamiento para obligaciones de deuda, aunque limita la calificación por liquidez internacional débil y alto historial de inflación. Aún faltan escalones para el grado de inversión, similar al pico del gobierno de Macri en 2016.