La calificadora Fitch elevó la nota de la deuda soberana argentina, acercando al país a la posibilidad de emitir bonos en mercados internacionales y bajar el riesgo país.
La mejora refleja mayor solvencia para devolver deudas, pese a que Argentina rechaza emitir a tasas altas; el ministro Caputo exige tasas favorables antes de salir al mercado.
Calificaciones se revisan cada 3-6 meses; gobierno critica notas previas por no reconocer cumplimiento, comparando riesgo país con Brasil.