Un brasileño irrumpió armado en una casa de Corrientes, disparó cuatro veces contra Javier durante un retiro espiritual y huyó con su hijo de 6 años, activando la Alerta Sofía. El niño, Enel, estuvo 48 horas sin comer, picado por mosquitos y desesperado en pastizales cerca de Goya.
El padre, con antecedentes de violencia de género (condenado en 2024 a un año en suspenso por la mamá), entró sin mediar palabra, balearon a Javier y se fugó en camioneta. Pidió ayuda a su abogado Kodasi (vinculado al caso Loan) para ocultarse; ambos están detenidos.
Francisco, un patrón rural, los encontró hambrientos; el niño confirmó que el padre quería ir a Brasil con él, pese a no tener papeles ni familiares allá. Antecedentes incluyen acoso a la exmujer, quema de camioneta del abuelo y hostigamiento familiar.
El abuelo intentó reconciliar al padre con sus hijos (otro de 3 años), pero el hombre repetía el patrón violento. La policía los halló tras llamado de Francisco; el niño estaba "ultimado" por hambre y monte.