El niño N fue hallado deshidratado y sin comer durante tres días en un paraje rural de Corrientes por un vaquiano que le hizo señas con un nylon para pedir ayuda. El padre, un brasileño irregular en Argentina conocido como el de los jugos, lo tenía descalzo y famélico mientras intentaba huir hacia Brasil cruzando el río Paraná, pero sin plan ni provisiones. Un patrón avisó a la policía tras la Alerta Sofía, y lo detuvieron sin riesgo para el menor, quien suplicó que no mataran a su papá.
El padre, con antecedentes de violencia de género denunciada por la madre Mariana Riquelme, había recibido una condena a un año de prisión en suspenso por un juicio abreviado defendido por el abogado José Codazzi, ahora detenido por encubrimiento. Previo al secuestro parental, irrumpió armado en una reunión familiar, disparó cinco veces contra Javier Nievas (47 años), pareja de la madre, hiriéndolo en pecho, hombro, mano y cuello por celos infundados. Nievas, estable y lúcido, será trasladado en ambulancia desde el hospital San Roque de Esquina al hospital Escuela de Corrientes para cirugía.
Panelistas criticaron la justicia correntina por no deportar al violento pese a denuncias previas, incluyendo quemar una camioneta del abuelo Juan Ramón Riquelme tras pedir dinero. La familia había intentado revincularlo con los hijos por pedido de ellos, permitiendo salidas como pescar, pero el padre mostró toxicidad recurrente. Reportero Cristian Balbo confirmó el traslado inminente y el alivio por el menor sano.
Se debatió violencia vicaria, sustracción de menores y fallas policiales en Corrientes, comparando con casos como Loan y Ángel. El vaquiano relató el encuentro casual, destacando el hambre del niño y la rápida respuesta policial vía triangulación telefónica.