En fábrica artesanal de Boedo, el proceso de alfajores continúa con maduración para que el chocolate absorba líquidos y se unifique, formando el alfajor tradicional que se come maduro.
María Franco muestra variedades innovadoras como pistacho con dulce de leche, cheesecake de pistacho, queso y batata en chocolate blanco, y flan con dulce de leche consumida, destacando rellenos generosos de 60 gramos.
Alan Ferraro prueba en vivo los sabores: galletita blandita no crocante, tapas que no se ablandan completamente, y elogia el de flan como gran manjar durante la Semana del Alfajor.
Ingredientes de calidad, buena receta, amor y cantidad son el secreto, con máquinas dosificando dulce de leche y manual para mermeladas, baño en chocolate a 35-40 grados y túnel de frío.