920 compañeros despedidos de FATE en San Fernando están sin trabajo hace tres meses, haciendo changas en Rappi o Uber para sobrevivir, sin indemnización ni obra social.
José Orellano contó que mantienen permanencia en la fábrica ante nueva audiencia con el Estado bonaerense. Alrededor de 50 familias tienen discapacitados, y sin obra social arriesgan vidas.