Un hombre disparó desde su ventana y mató a su vecino Abel de un tiro en el cuello por una discusión sobre un auto mal estacionado frente a su casa en una cortada. El agresor siguió tiroteando hasta que vecinos le quitaron el arma calibre .22.
La pelea escaló de reclamos por el Corsa de Agustín, hijastro de Abel, a quien el detenido apuñaló primero sin herirlo gravemente gracias a su campera. Abel intervino y recibió el disparo fatal.
Lorena, esposa de Abel, relató la relación normal de vecinos que derivó en tragedia. Diego, otro vecino, y Agustín forcejearon y desarmaron al homicida, evitando más muertes.
El agresor está detenido por homicidio; periodistas lo califican de locura insólita por un tema vecinal.