Tres personas murieron por hantavirus en un crucero que salió de Ushuaia rumbo a Cabo Verde, donde el gobierno local prohibió el desembarco tras detectar síntomas compatibles en otros pasajeros.
El buque permanece anclado frente a las costas con cordón sanitario estricto para evitar propagación del virus, transmitido por contacto con roedores infectados y que causa afecciones pulmonares graves.
La empresa operadora monitorea el brote con equipos médicos a bordo mientras se investiga el ingreso del patógeno y posibles fallos en protocolos de higiene. Se evalúa traslado controlado de casos críticos.
Una víctima falleció a bordo y dos en un centro asistencial tras ser evacuadas.