Shakira rompió el récord de asistencia en Río de Janeiro con su gira Las Mujeres No Lloran, superando a Madonna y Lady Gaga. Generó más de 400 millones de dólares en ventas y colapsó la economía local con 80-85% ocupación hotelera.
Invitó a Caetano Veloso al escenario, a quien admiraba desde joven como primer artista brasileño que escuchó. Cantó canciones de él para dormir a su hijo Milan, fruto de su relación con Gerard Piqué, y le tiró palitos por ser madre soltera.
Shakira no pudo dormir tras la euforia y subió posteos agradeciendo al público brasileño que deliró.