París se presenta como ciudad luz con la Torre Eiffel erigida en 1889 para la Exposición Universal, el Arco del Triunfo construido por Napoleón en 1806 y paseos por los Campos Elíseos.
Un crucero por el Sena muestra el Louvre, Notre Dame y el puente Alexandre III, mientras Montmartre evoca a Van Gogh y Picasso con artistas callejeros en Place du Tertre y la Sacré Cœur construida desde 1876 y consagrada en 1919.
La narración invita a sentir la emoción de la ciudad, con aromas a pan y jardines románticos, describiéndola como un sueño eterno.