El Museo del Louvre impresiona con su pirámide de cristal frente al Palacio Real, albergando la Mona Lisa, Libertad guiando al pueblo, Venus de Milo y esculturas egipcias en salas llenas de historia.
Antiguo corazón del poder francés, ofrece descubrimientos en tapices medievales y un silencio solemne que envuelve a visitantes de todo el mundo.
La experiencia se describe como un viaje en el tiempo y diálogo con genios, dejando asombro y gratitud.