Seis motochorros en tres motos atacaron un cumpleaños de 18-30 en Rosales, donde festejaban tranquilos en la vereda mostrando una moto nueva. Bajaron armados gritando "Policía" y "Cualquiera", intentando robar pero fueron repelidos.
Los vecinos se defendieron tirando piedras, patadas y bloqueando con la moto para impedir escape. Intentaron meter una moto en la casa para evitar persecución. La escena primitiva muestra reacciones instintivas en situación de terror.
No lograron robar la moto pese al ataque grupal tipo "Grupo Piraña". La pesadilla arruinó el festejo, destacando inseguridad generalizada donde nadie sabe cómo reaccionar ante amenaza.