Sabrina, madre de Morena Domínguez, una de las tres víctimas del triple crimen en La Matanza, reveló en entrevista que los supuestos dueños de la cocaína sustraída se contactaron con ella, pero no ofrecieron ayuda ni datos clave sobre el caso.
Las chicas no tenían vínculos con peruanos ni con Tony Hansen Valverde Victoriano, alias Pequeño Jota, extraditado desde Perú en avión de la Fuerza Aérea Argentina junto a otros delincuentes y su celular incautado para analizar comunicaciones. Sabrina confirmó que las jóvenes trabajaban juntas en Flores y siempre salían en grupo, sin amenazas directas conocidas más allá de recomendaciones de testigos para alejarse de gente peligrosa.
El juez federal Jorge Rodríguez de Morón dio tranquilidad a las familias en reunión, asegurando actuar conforme a la ley aunque deba ser parcial, tras decisión de la Cámara. Pequeño Jota llegará al Aeroparque de Palomar, rapado para dificultar identificación, y mañana declarará en la causa por narcotráfico y los homicidios, mutilaciones y enterramiento de las chicas.
Familias de víctimas expresan preocupación por posibles liberaciones de imputados y cambios en carátula, con uno ya sobreseído como Señor J. López. La investigación avanza con datos de celular y otros tres extraditados de Paraguay.