Tony Hansen Valverde Victoriano, conocido como Pequeño Jota, fue extraditado desde Perú y su avión aterriza en El Palomar alrededor de las 19 horas con un operativo de máxima seguridad de la Policía Federal para llevarlo directo a Marcos Paz. Enfrenta cargos por el triple crimen de tres jóvenes ligado a un robo de droga de hasta 350 kilos, con 11 detenidos e imputados actualmente.
Las madres de las víctimas se manifestaron pidiendo justicia y se reunieron con el juez, quien las tranquilizó asegurando que no bajará los brazos en la investigación. Expertos advierten que Pequeño Jota podría no declarar o desviar la pesquisa, y destacan la rapidez de la extradición pese a sus temores por su vida. Se menciona también la extradición de Chininín Isaac.
En la causa figuran nombres como Victor Sotacuro, Milagro Florencia Ibañez, Maximiliano Andrés Parra, Ara Daniela Ibarra, Miguel Ángel Villanueva Silva, Matías Osorio, Débora Mujica y Celeste Magalí González Guerrero, con roles en la limpieza de la escena y liderazgo. Las familias expresan escepticismo por posibles liberaciones ordenadas por la Cámara Federal de San Martín, alegando falta de pruebas suficientes.
El abuelo de una de las víctimas, Antonio, relató en entrevista una reunión de una hora con el juez, donde plantearon dudas sobre imputados peruanos y la cadena de mando judicial. Insistió en que Pequeño Jota es un eslabón más de una cadena mayor de narcotráfico y pidió que no haya impunidad, destacando el dolor de enterrar a sus nietas en bolsas de residuos.
Panelistas comparan la situación con narco en Perú, Chile y México, abogando por mano dura como en El Salvador con Bukele, y critican la impunidad de menores sicarios por fallos constitucionales.