La Superliga China implementó un operativo de seguridad con drones, robots humanoides y perros robóticos las 24 horas para controlar multitudes en sus estadios, que albergan alrededor de 10.000 hinchas por partido.
El despliegue incluye unidades especializadas con pilotos y analistas de video en tiempo real, probado exitosamente al evitar una estampida en la plaza sur de un estadio gracias a la vigilancia aérea, que permitió coordinar reforzos en tres minutos.
Los conductores comentaron con ironía la comparación con estadios argentinos, donde se manejan 40.000 personas sin tales medidas extremas.