Una yegua llamada Nina protagonizó un video viral en Blumenau al relinchar desgarradoramente junto al cajón abierto de su dueño fallecido, un hombre popular con quien compartía actividades diarias. La gente permitió el acceso del animal al velorio reconociendo su profunda conexión, emocionando a todos los presentes.
La veterinaria Natalia explicó que los equinos perciben la muerte por olores químicos persistentes pese a la preparación del cuerpo, y recomendó permitir despedidas para cerrar el duelo y evitar casos como Hachiko, el perro japonés que esperó nueve años a su tutor sin cierre. Los animales sensibles como caballos ayudan en terapias por su conexión emocional.
Panelistas compartieron anécdotas personales: una perra Zoe murió días después de su dueña, y otro perro falleció en brazos de su humana. Se destacó que sin duelo, mascotas enferman o mueren por apego extremo, percibiendo llegada de dueños por olfato a distancia.
Nicolás Membrani desde el Festival de la Doma en Córdoba confirmó la unión legendaria hombre-caballo en Argentina, describiendo el relincho como último llanto y comunicación por miradas y señales, enfatizando respeto al vínculo desde el nacimiento del animal.