En pozos de la muerte circulares, autos y motos corren a 50 km/h por paredes verticales desafiando la gravedad en espectáculos nightly en ferias indias.
Mustaquín Han entrena jóvenes pilotos durante 25 años, advirtiendo mareos y riesgos fatales pese a práctica diaria. Fahim dejó su aldea a los 14 años pese a oposición familiar, ganando 5-20 euros diarios.
Shows virales atraen multitudes de 100 personas cada media hora; accidentes como choques y caídas leves o graves son comunes, pero no desalientan a pilotos ni público.