Valentino relató que su adicción a las apuestas online comenzó en pandemia como un chiste de cumpleaños con dinero regalado por el hermano de su amigo Santi, pasando de apuestas deportivas a casinos virtuales, ping-pong chino y FIFA las 24 horas en 2023.
La ludopatía lo aisló de amigos y familia, distorsionó su realidad con euforia falsa y lo llevó a apostar todo el día, incluso mientras manejaba hacia la facultad, en clases o viendo a los Pumas en Vélez, manchando todos los ámbitos de su vida. Perdió el 100% de su dinero, se endeudó con cinco préstamos, tarjetas de crédito y robó plata a Santi y su abuela.
El click llegó la noche del 16 de julio de 2024 al perder todo; Santi priorizó su salud sobre el dinero y lo acompañó. Valentino lleva 299 días sin apostar gracias a terapia, voluntad de hablar y apoyo familiar, recuperando confianza y libertad económica.
Su amigo Santi notó el aislamiento y el silencio sobre apuestas, que pasaron de anécdotas a secreto, pero costaba hablar por tabú.