Debbie y Rodrigo, una familia de clase media de Boedo con siete hijos y un taller mecánico familiar de 63 años en Sanchez de Loria 785, organizaron una feria garage para vender pertenencias y pagar la hipoteca que amenaza con rematar su casa de tres pisos.
La vida les cambió drásticamente: perdieron autos, moto, cambiaron colegio privado por público, obra social por hospital público y el taller pasó de 15 autos por día a solo dos o tres por la falta de clientes con plata. Sacaron ropa de hijas, silla de bebé y vinilos históricos como Michael Jackson para generar ingresos urgentes.
Rechazan donaciones y piden clientes para el taller de Rodrigo, que lo heredó de su padre. Mantienen fe en Dios pese al miedo de perder todo por deudas acumuladas trabajando duro.