Valentino contó que su adicción a apuestas online empezó en pandemia como chiste de cumpleaños con dinero regalado por el hermano de un amigo, progresando de apuestas deportivas a casinos virtuales, ping-pong chino y FIFA las 24 horas en 2023.
La ludopatía lo aisló de amigos y familia, distorsionó su realidad con euforia falsa y pulsaciones altas, creyendo controlarlo todo. Su amigo Santi notó distanciamiento y silencio sobre apuestas, que pasaron de anécdotas a secreto.
Durante el Mundial 2022 intensificó las apuestas en todos los partidos, empeorando en fin 2023 con juego constante al levantarse.