Desde la terminal de Retiro, el reportero entrevista a pasajeros regresando de fin de semana largo a lugares como Bahía Blanca, Necochea y Mar del Plata. Los viajeros describen los precios en Buenos Aires como "pasables" pero admiten restringir gastos en lo cotidiano.
Una costurera y su marido casinero confiesan que se ajustan en el día a día. Los comercios como kioscos y puestos de accesorios para celulares reportan ventas "muy serias" o se niegan a hablar por prohibición de los encargados. La escasez impulsa precios por demanda.
La gente aparece "peleándola", sin entusiasmo por el consumo, en un flujo de micros con pasajeros cargando valijas pero sin euforia económica.