La Torre Montparnasse en París, controvertida desde 1973, inicia remodelación de 600 millones de euros para ser más luminosa, ecológica y alta, con fachada transparente, hotel de lujo, instalaciones deportivas e invernadero en azotea, reabriendo en 2030.
Vecinos como Frank y Laura ven positivo el toque vegetal para salud y turismo, pese a su fama de fea. Ha atraído 30 millones de visitantes y generado miles de millones en oficinas y restaurantes.
El presidente de asociación Monskator, Patrice Mer, critica como greenwashing: solo 30% verde de 2000 m² y paneles solares cubren 0,3-0,7% de energía. Intentaron reducir altura de 22 a 10 metros vía judicial, llamándola "lápida" o "monstruosidad".
Caroline de MagniCity lamenta dejar oficinas con vistas, pero obras empiezan este verano por cuatro años mínimo.