La nutricionista Teté explica que en invierno el cuerpo demanda más calorías para mantener la temperatura sobre 37 grados, recomendando platos confortables como guisos de lentejas o pasteles de papa con carnes magras y verduras en lugar de frituras.
Propone reemplazar arroz por quinoa en woks con pollo y verduras para mayor proteína, enfatizando porciones al ras en platos llanos y no saltear comidas para evitar excesos por hambre acumulada.
Destaca beneficios de huevo completo hasta cuatro por día por su alto valor proteico y nutrientes, papa con cáscara por vitamina B, hidratación constante y chequeo de vitamina D baja por menor sol.
Alimentos como polenta o papa no engordan por sí solos sino por cantidad y frecuencia; critica modas como claras solas y promueve fibra en panes de salvado o semillas.