Shakira dio un show espectacular de hora y media en Copacabana, Río de Janeiro, superando posiblemente récords de Madonna y Lady Gaga con marea humana, clásicos como Pies Descalzos y temas nuevos con Bizarrap.
La cantante brasileñó mensajes sobre 20 millones de madres solteras que salen a trabajar por sus hijos, picando a Piqué, y se demoró por un llamado familiar sobre la salud compleja de su papá.
Inauguró con La Fuerte, usó tecnología como en shows previos, habló en portugués, inglés y español, con invitados como Anitta y Caetano Veloso, generando impacto turístico en hotelería y gastronomía.