Shakira actuó ante dos millones de personas en Copacabana, Río de Janeiro, superando shows previos con un despliegue de dos horas, vestuario brasileño, drones y 18 mil policías. Empezó tarde por problema personal pero la rompió con clásicos.
El evento generó 160 millones de dólares en ganancias para Río por hotelería, gastronomía y vuelos, con 80% más demanda aérea. Primera latina en la serie que tuvo Madonna, Gaga y ahora continuará tres años más.
Estuvieron Aito de la Rúa y Calu Rivero, productores de sus giras como Mujeres No Lloran. Shakira luce regia post-Piqué, viviendo en Miami.