Decenas de libaneses del sur huyen a campamentos de refugiados palestinos al sur de Beirut pese a tregua Israel-Líbano. En Marelías, palestinos acogen a desplazados como Ibrahim, cuya casa fue destruida por ataque aéreo israelí.
Familias como la de Abu Hussein duermen en suelo hacinados, pero se sienten afortunados. Campamento aloja 140 familias; organizan turnos para baños y aseo ante necesidades crecientes.
Iniciativas privadas como la de Sara y voluntarios preparan comida para 42 zonas afectadas, cubriendo falta estatal. En escuela refugio de Azná faltan espacio, médicos y saneamiento; riesgo de enfermedades.
Líbano enfrenta crisis humanitaria por guerra, con desplazamientos continuos y ayuda insuficiente de infraestructuras.